Por Roque
Me quedé dormido abrazado a ella, apenas podía conciliar el sueño.
Es que la sentía temblar en mis brazos, sentía su piel e imaginaba su sonrisa.
Las penas que inundan mi alma, por un lado van cediendo, sé que podemos formar una familia juntos y por otro lado tengo pavor a perderla si se entera que soy el hombre que abusó de ella.
Tengo que buscar la manera de confesarlo.
Encontrar el momento justo.
Tampoco imaginé el ciclón de pasión que dentro suyo Irina tenía dormido.
Me estremezco