Por Irina
Pasé una noche espantosa, creo que fue la peor desde que tengo a mi bebé y doy gracias Dios, haber estado acompañada por Roque.
Él es maravilloso y se comportó como si fuera el padre de mi hijo.
Eso me sigue aturdiendo, porque siempre que llega a casa, luego de tomarme en sus brazos y besarme apasionadamente, va hasta la habitación de Máximo a saludarlo.
Parece su verdadero padre.
Eso me pone la piel de gallina.
Esa noche nos amamos como siempre, entregándonos a sangre y fuego, porqu