Cuando llegó a la cafetería a las siete menos cinco, Celia ya estaba allí.
—Has salido antes de lo que pensabas.
Se besaron en las mejillas.
—Sí, soy rápida trabajando.
Se miraron algo incómodas. Fue Celia quien inició la conversación.
—Conque tienes novio… ¿Cómo no me lo habías dicho?
—No es mi novio, él se lo dijo a Antonio para que nos dejara en paz…
—Antonio… Nunca te perdonaré lo que le has hecho, aceptar salir con él para luego dejarlo tirado. Es cruel, Laura…
—¡Un momento! ¿Qué estás dic