Hacía mucho tiempo que no se sentía tan a gusto con sus hermanas. Celia y Luisa siempre habían vivido juntas, habían cuidado a su padre durante la enfermedad y se habían consolado mutuamente. Como Luisa era la más pequeña, Celia había actuado con ella casi como una madre, y la ausencia de Laura convirtió a su hermana mayor en el único referente de la pequeña. Sus hermanas estaban muy compenetradas, y Laura se sentía un poco celosa porque entre ellas había una relación especial de la que estaba