Me pongo en guardia, pero Evelyn no sabe que ha tocado una zona sensible. Después de todo, ese es el motivo de que me haya mudado a Los Ángeles. Una nueva vida. Una nueva historia. Una nueva Nikki.
Despliego la sonrisa de la Nikki social y alzo mi copa.
—Por los finales felices y también por esta estupenda fiesta. Me temo que te he retenido demasiado tiempo.
—Tonterías —responde—. Soy yo quien te monopoliza, y ambas lo sabemos.
Entramos, y el barullo de las conversaciones estimuladas por el alc