Capítulo 137: Sin liberarse de la culpa.
Las nubes comenzaban a aclararse bajo el amanecer de un nuevo día, y el sentimiento de desasosiego parecía irse despejando poco a poco. Aquel avión privado estaba ya sobre New York a poco de aterrizar, o, al menos, eso creía Katherine. El momento más difícil parecía haber finalmente pasado y la rubia ansiaba por volver a ver y abrazar a sus preciosos hijos gemelos.
Henry miraba su ex esposa intentando dormir, sin embargo, la pobre mujer no lo había conseguido; su corto sueño siempre terminaba a