Capítulo 132: Amarga soledad.
En New York, Jhon observaba los mensajes que su hermano mayor le había mandado informándole el paradero de Katherine, y un profundo suspiro de media calma se escapó de sus labios. Mirando a Gabriel y Emma durmiendo plácidamente, Jhon se sintió tranquilo; al amanecer les daría las buenas noticias a sus pequeños sobrinos que descansaban después de tantos días tan angustiantes…a su muy corta edad, ambos habían pasado por mucho.
—Veo que los niños ya están durmiendo…ambos son idénticos a tu hermano