Comienzo a sentir cortos besos en mi rostro, por lo que me hizo abrir mis ojos poco a poco, no sé en qué me momento me dormí, pero supongo que me siento tan bien con Ross que puedo relajarme al punto de dormir tranquila.
—Feliz cumpleaños estrellita, ya son las doce —escucho la voz de Ross y me enfoco en su respiración.
—Ross, ¿por qué me despiertas a esta hora? Sigamos durmiendo —me queje.
A nosotros nos encanta dormir, debe entenderlo, él es el único hombre lobo que además de ser vegetaria