De verdad hay ser tan hijo de… para decirle esas cosas a su propio hijo.
—No creo que a Ross le haya importado como me sentía hoy, él sabe que no puede subestimarme, ya lo engañé una vez y lo puedo hacer muchas veces.
—¿Cómo estás tan seguro?
—Porque me hice pasar por su amigo desde que era un pequeño.
Rocoso bufa no contento con eso y se va.
—¿Quieres ir al río? Si me quedo más en este castillo, me volveré más loco —me ofrece Rocky y yo asiento.
Ambos salimos y caminamos hacia el bosque