—Puede ser o tal vez falta de tratamiento, ¿Por qué no buscas al doctor? —lo reta.
—Buscaré más licor que parece que era la única botella que me quedaba aquí, así que compórtate —le advierte antes de irse.
—Tuviste buena puntería a pesar de que el café te pone ansioso —digo como cumplido para sacar conversación.
—No sabes cuánto me gustaría romper todo su licor favorito e incendiar esta oficina. —dijo con odio mirando a la pared.
—Podríamos cumplir esa petición —le sonreí.
—¿A que viniste