—Rocky, es hermoso, ¿lo compraste? —lo recibí en mis manos para verlo.
—Lo hice.
—¿Qué?
—Desde que me pediste el cuarzo morado, pasé toda la noche buscando uno, no iba a descansar hasta encontrarlo, sé qué era más fácil comprarlo, pero donde hay uno, hay mas y la verdad es que tu me haces hacer cosas con mis propias manos, solo para dedicarle amor, porque comprarlo es porque pensé en ti, pero hacerlo es porque de verdad quiero que sepas cuánto te amo.
—Rocky —me causa tanta ternura.
—Lo en