51. Victoria Volkova debe morir.
Era una mañana como cualquier otra en la mansión Volkov, excepto por la intranquilidad que anidaba en el corazón de la joven Victoria. Hoy era el día de su cita con el ginecólogo, el día en que finalmente sabría si llevaba en su vientre un niño o una niña.
Victoria se dirigió a la consulta del ginecólogo. El camino se le hizo eterno, cada segundo intensificaba su ansiedad, del resultado dependía el futuro de su bebé, ella no quería esa herencia solo quería vivir tranquila.
Al llegar, la recibi