87. Pueden besar a las novias.
Un mes después, la mansión Volkov estaba engalanada para una nueva boda. Los empleados corrían de un lado para otro ultimando los últimos detalles. Y la organizadora vigilaba minuciosamente todo el proceso para que saliera perfecto, no solo porque le habían pagado una pequeña fortuna, si no porque aquella boda sería algo tan sonado en la alta sociedad que tendría mucho trabajo después de eso.
Victoria estaba frente a un espejo vestida de blanco, ajustando los últimos detalles de su vestido de n