49. ¡Tú no tienes vergüenza!
Tras la última consulta con el doctor, Victoria tomó una decisión firme: era hora de volver a la danza. El dolor en su tobillo ya era cosa del pasado, y no solo necesitaba recuperar su estado físico, sino también despejar su mente de las preocupaciones que la atormentaban.
Si bien la ropa le quedaba más ajustada debido a los cambios en su cuerpo, Victoria se sentía cómoda y segura con ella. Su vientre, ligeramente abultado, era un recordatorio del milagro que gestaba en su interior.
Llevó una m