25. Prometo que encontraré al culpable.
Victoria se subió al auto con Erwan y se abrochó el cinturón de seguridad. Algo la inquietaba, y no era solo la compañía de su cuñado, aunque también influía. Era algo más parecido al terror a perder a su abuelo, a su padre, porque para Victoria Mikhail era la única figura paterna que recordaba.
—Llévame a verlo antes de que sea demasiado tarde —pidió, evitando mirarlo y esperando que Erwan no complicara las cosas aún más.
Erwan no respondió. La culpa que lo invadía en ese momento lo mantenía e