26. Yo, Mikhail Volkov En plenas facultades mentales.
El sol, aún tímido en ese amanecer otoñal, apenas se atrevía a asomar por entre las copas de los árboles que rodeaban la mansión Volkov. Un manto de silencio sepulcral cubría la propiedad, roto solo por el crujir de las hojas secas bajo los pies de los invitados que empezaban a llegar para dar el último adiós al viejo Mikhail, el actual Boss de la mafia rusa.
Se sabía que tras guardar el luto correspondiente empezarían a rifarse ese título entre las familias más poderosas, aún así, todos apreci