Mundo ficciónIniciar sesión—¿Te apetece que te amordace toda la noche? —susurró él, mientras sus ojos devoraban cada centímetro del cuerpo de Vanessa.
Vanessa se apartó de él; estaba borracha, pero no era ni ingenua ni estúpida.Él continuó, con una sonrisa perversa:—Te prometo que te haré gritar solo mi nombre y...Vanessa no le dejó terminar y le cruzó la cara de una bofetada, devolviéndole las palabras a la garganta. Los ojos del hombre se inyectaron en sangre mientras apretaba los puños con fuerza.






