¡Estúpida tú!
Capítulo 80.
Me hinco de rodillas, él se cubre el rostro con la mano y se queja.
—¡Auch, la ostia puta!
Intento ayudarlo, joder, le di durísimo, tiene tremendo golpe en la frente.
—Lo siento, lo siento.
Thomas se sienta mientras sostiene su frente.
—¿Qué te hizo el pobre celular?
Quita su mano y yo lo miro dejando ver mis dientes apretados como el perrito del stickers, su expresión cambia.
—¿Se ve muy mal?
Yo sigo mostrando los dientes como si me hubiera congelado.
—Creo que nec