¡Estúpida tú!
Capítulo 29.
Hoy estoy haciendo mis dramas como es habitual, drama nivel Dios, Álex literal me saca a rrastras de la cama para hacer nuestra rutina de ejercicios en el gimnasio de casa, yo quería seguir calentita, pero ni modo.
Reconozco que me encanta verlo con sus pesas, el sudor recorrer su perfecto abdomen, pero aún así sigo enojada. Él solo niega y sonríe de esa manera que derrite cualquier glaciar, me derrite por completo.
—¿Seguirás así? —pregunta.
Sigo en la caminadora y