¡Estúpida tú!
Capítulo 30.
Mi conciencia regresa a mi cuerpo cuando siento unos brazos rodearme por la espalda y un aliento tan caliente y suave en mi cuello.
—Nena ¿Tú qué quieres hacer? —me pregunta Álex—, ¿quieres enfrentar esto de una vez o dejar las cosas así?
Suelto aire por mi boca.
—Lo mejor sería enfrentar las cosas de una vez, a fin de cuentas, con esto nada cambiaría.
»Solo le aclararía algo que ese tipo ya sabe de sobra, que estoy felizmente casada, enamorada de dos gruñones hermo