Capítulo 81
No muy lejos de ahí, se escuchó una voz que me resultaba familiar.

Era mi suegro, con unos lentes de sol de colores brillantes y una camisa vistosa. Obviamente, acababa de regresar de algún viaje turístico tras sus aventuras amorosas. Era un típico mujeriego, un playboy despreocupado desde la juventud hasta la vejez. Aunque ya estaba mayor, seguía siendo igual.

Cuando Ania lo vio, rompió a llorar a todo pulmón:

—Papá... por fin has vuelto, casi me vuelvo loca por la angustia ….

—¿Marc te ha esta
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App