Cuando terminó la terapia y la acompañé a su casa, ya era de noche cerrada. Preocupada por si no pudiera cuidarse bien esos días, me quedé a dormir en su casa.
Al día siguiente, durante el desayuno, ella me lanzaba unas miradas bien raras.
Le pregunté confundida:
—¿Qué pasa?
—Oye, es que...
Ella titubeó un poco, luego me dijo:
—Aquella noche que Marc fue drogado… Tu celular se apagó de repente y después ya no tuve oportunidad de preguntarte sobre eso…
No entendía a qué se refería, así que le pr