—¿Cómo te atreves a decir que la explosión en el laboratorio no tiene nada que ver contigo?
Santiago, sin rodeos, dejó claro su punto: —No pienses que el Grupo Vargas es tuyo. ¿Qué puedes hacer tú, siendo un hijo ilegítimo, para establecerte en la familia Vargas?
—Al menos, ahora en la familia Vargas, soy yo quien está aquí, ¿no es así? —dijo Mateo con una sonrisa.
Pedro miró a Mateo y comentó: —Bueno, ya he transmitido el mensaje de mi padre. Si regresas o no, es tu decisión.
Al girarse para ir