Marc fue llevado por un director famoso para discutir temas de inversión.
Mientras yo conversaba animadamente con Eloy, un camarero se acercó.
—Señora, su jugo.
—Gracias —dije, tomando el vaso sin darle mayor importancia.
En este momento, Vera se acercó.
Eloy, al verla, le tocó la frente con ternura y le preguntó:—Querida, Olivia me comentó que no te sentías bien del estómago. ¿Cómo estás ahora?
—Mucho mejor, mamá —respondió Vera, con un tono obediente y mirando a Lucía con admiración.
—Señora R