Finalmente, había encontrado el lugar perfecto que cumplía con todos sus requisitos.
Si no llovía, sería ideal.
—Ugh
Estaba tan cansada que le dolía todo el cuerpo. Al llegar a casa, se dejó caer en el sofá sin ganas de hacer nada.
Pero al cabo de un rato, se levantó a desmaquillarse.
Mientras se aplicaba una mascarilla, el celular sobre la mesa no dejaba de sonar.
Lo tomó, vio el número y una risa fría se escapó de sus labios.
No contestó.
Lo había bloqueado.
Por el otro lado, José permaneció e