Capítulo 61: Darte más de mí.
Donovan dio un paso hacia ella, extendiéndole la mano.
—Ven conmigo… —dijo ese CEO, con voz suave—. No puedes entrar así… tu rodilla… —comentó él al notar la sangre en Rosalind—, y la ropa empapada… Debemos asegurarnos de que estés bien primero.
Rosalind bajó la vista. Su abrigo estaba húmedo, pegado al cuerpo, su cabello mojado. Sus zapatos estaban llenos de agua y tierra. Se limpió las lágrimas torpemente con las manos, dejando rastros húmedos sobre su piel.
—Pero… quiero verlo… —susurró