Tililing~ Tililing~
Resonó el teléfono del CEO.
Rosalind dio un salto, como si la hubieran despertado de un sueño prohibido, y apartó la mirada de golpe.
Él observó a la pantalla del celular. Era su madre.
—¿Sí? —respondió Donovan—. No, no pienso quedarme. Tengo una reunión mañana temprano. Sí, en un momento bajo.
¡Rosalind sintió una molestia en su pecho al escucharlo hablar!
"¿Qué esperaba?, claro que es muy ocupado. No puedo hacerlo perder su tiempo… Esto no es un juego… Y este