Capítulo 188: Cruzar la línea.
Rosalind estaba temblando también, con los ojos muy abiertos.
Su mano se clavó en la camisa de él.
—Casi… casi caigo… —susurró—. Yo… yo…
Llevó una mano a su vientre, casi de forma desesperada.
—El bebé… —murmuró, con la voz quebrada.
Donovan puso su mano sobre la de ella, firme.
—Respira —ordenó, suave pero firme—. Vamos a llamar al doctor ahora mismo. No te muevas rápido, ¿me oyes?
Anthony llegó corriendo unos segundos después, con su enfermera y uno de los guardias detrás.
—¡Rosalind