Capítulo 175: Nombres para el bebé.
El corazón de Donovan dio un golpe fuerte en su pecho.
—Rosalind… —murmuró ese hombre con la voz con un leve temblor que pocas personas en el mundo eran capaces de arrancarle.
Ella sonrió un poco, con ese gesto suave, luminoso, que lo había salvado más de una vez sin saberlo.
Él la abrazó, rodeándola con ambos brazos. La atrajo contra su pecho, apoyó el mentón en su cabeza, y cerró los ojos.
—Gracias —susurró ese hombre, con un hilo de voz—. No sabes cuánto… significa esto para mí.
Se que