Capítulo cuarenta y nueve: Siento ponerme enferma
"Narra Sofia Galanis"
Con un movimiento rápido me colocó la cabeza entre las piernas y le pidió al tal Hugh una bolsa. No había sido el pastelito lo que me había provocado semejante fatiga, sino el helicóptero en sí. Entonces, descubrí a mis veintidós años que no soportaba las alturas en absoluto.
A mi humillación se sumó el hecho de que Apolo reaccionó exageradamente. En un segundo se había convertido en el típico padre sobreprotector, frotánd