Capítulo cuarenta: No hace falta que finjas
“Narra Sabrina Spencer”
Una ruleta rusa, eso era él y me había puesto delante para que cada vuelta soltara una bala que impactara en mi.
Había sido todo lo contrario a aquello que me había contenido para no ser: intempestiva, emocional y espiritual.
Me dejé llevar por la pasión del momento, por la vehemencia de la maldit@ noche y aquella sensación de poder del principio, de sentirme envidiada y avistada con orgullo por todos, no fue más que una fal