Paciencia.
Le costó varios segundos en reaccionar y, cuando por fin lo hizo, solo logró asentir en silencio. Quería quitarse de la mente esa imagen sonriente del hombre, borrarla para siempre, pero no podía. Tonto su corazón que todavía latía desbocado por alguien cuya personalidad era despreciable y cruel. Por alguien que la había humillado…
—Sé que te llevaste varios atuendos acordes al rol que tienes que cumplir. —La voz del hombre era tan… fría—. ¿Qué hiciste con toda esa ropa? ¿La tiraste o acaso vis