Después de que Jay Ares supo que Josephine no había podido seguir a Jenson, preocupado por la seguridad del niño, él hizo una llamada telefónica a Rose Loyle, aunque contra su voluntad.
Rose se sorprendió cuando vio el nombre aparecido en la pantalla del teléfono. Tenía tanto miedo que le temblaron las manos y así, el teléfono se cayó al suelo.
Después de oír un sonido ligero, la cubierta trasera del teléfono móvil se desprendió de la placa base, de repente éste se apagó automáticamente y la