Al día siguiente, Jay se despertó.
No vio a su amada mujer por ningún lado. En su lugar, vio su ‘regalo’ especial. ¡De repente se puso furioso!
¡Esto se estaba volviendo cada vez más escandaloso!
"¡Que alguien venga aquí!".
Cuando el ama de llaves entró en la habitación y vio a Jay atado a la cama, no pudo evitar quedarse boquiabierta de incredulidad.
"Joven Amo, ¿qué bastardo le hizo esto?".
Los ojos de Jay eran fríos mientras miraba intensamente al ama de llaves. "Fue la señora".
El ama