Después del banquete, los invitados se dispersaron como corresponde.
Mientras Jay se despedía de ellos, Rose aprovechó la oportunidad y se escabulló de vuelta a la Corte de Buque Fragante. Estaba pensando en cómo tenía que conseguir que Jay firmara ese contrato sin importar qué.
Sacó el contrato y, para su sorpresa, notó que ya tenía el sello de Películas Ares Limitada y el nombre de Jay.
¡Rose estaba extasiada!
Dado que el contrato ya estaba firmado, no tenía más motivos para quedarse allí