La sonrisa del Viejo Gran Amo Ares se congeló en el rabillo de sus ojos. “Ya no dudas en pelear con tu abuelo por ella. Es como si estuvieras encaprichado y cegado por el amor. ¿Debería dejar que te cases con ella?”.
Jay le respondió emocionalmente: “Abuelo, no es que esté locamente enamorado. Simplemente no puedo pagarle toda la amabilidad y los favores que me ha hecho”.
El Viejo Gran Amo Ares frunció el ceño con una sensación de duda. ¿Estaban hablando de la misma heroína?
“Con un chasquido