“¿Acaso no era comer cosas ácidas lo que más odiabas, Mami?”, preguntó Bebé Robbie.
Angeline se rio. “Bueno, ahora me encantan comerlas”. Luego aprovechó la oportunidad para dar una lección a los chicos. “Las cosas no siempre son iguales. Cuando enfrenten adversidades, no pierdan la esperanza. Confíen en que todo mejorará mañana”.
Bebé Robbie se palmeó su plano estómago y dijo con rebeldía: “Mami, algunas cosas nunca cambian. Por ejemplo, nunca habrá un bebé en mi vientre, así que mi gusto p