Los chicos se sentaron alrededor de la mesa de centro. Angeline estaba ansiosa por lavar las frutas para ellos cuando Jay la abrazó y la presionó contra el sofá. Él dijo de manera considerada: “Deberías permanecer sentada. Yo las lavaré”.
Angeline se sentó junto a Bebé Zetty, su mirada cálida y amorosa pasando de un niño a otro mientras los examinaba de cerca. Finalmente, sus ojos se posaron en el rostro regordete de Bebé Zetty.
La mirada de Bebé Zetty parpadeó y ella no sabía dónde mirar. E