Jenson respondió: “Detrás del mural”.
Angeline sacó la llave de detrás del mural y caminó hacia Bebé Robbie.
Zayne gritó presa del pánico: “¿Qué estás haciendo, Angeline? ¿Vas a dejar ir a este matón?”.
Angeline miró a Bebé Robbie con ternura. No importaba lo misteriosa y aterradora que era su identidad en ese momento y cuánta sangre hubiera derramado, o cuántas cosas insidiosas hiciera Bebé Robbie, porque para ella, él siempre sería su hijo más inocente.
Angeline abrió las esposas de Bebé R