La Hermana Siete le recordó al joven: “Usé algunos métodos de tortura cuando traté de hacerla hablar hace un momento, pero ella no parece tener miedo de ningún método de tortura. Creo que el dolor físico no es la fuente de su miedo, sino que su miedo está escondido en las profundidades de su alma. Presta más atención a los detalles sutiles y podrás descubrir la fuente de su miedo”.
El joven estaba un poco desconcertado, luciendo muy sorprendido.
Pensó que la mujer probablemente sería tan tímid