Rose se estremeció. Las lágrimas se asomaron en su par de ojos negros como obsidiana. En ese momento, fue como si hubiera perdido el juicio y el viento la arrastraba sin un rumbo fijo.
Josephine no podía soportar ver a Rose en ese estado. Apretó los dientes y dijo, "O tal vez esperemos un poco más. Si su motivo es el dinero, todavía tengo una gran suma que le quité a mi hermano. Debería ser suficiente para saciar el apetito de esos secuestradores".
Rose se sentía perdida y su mente estaba hech