"Don Jay, si a usted no le gusta la leche de soya con pan frito, podría elegir no comérselo. Nadie le está forzando a comer”. La suave y tierna voz de Zetty llegó a los oídos de Jay, lo que le hizo sentir como que iba a perder algo muy precioso de la vida.
Esta niña siempre estaba en contra de él.
Jay frunció el ceño mientras miraba a Bebé Zetty: "¿No te enseñó tu Mami que no debes hablar cuando comes?".
Nadie podía imaginarse de que Zetty levantara la cabeza y se defendiera. "Señor Ares, ¿en