Lana
Aparte mi vista porque me di cuenta que era incómodo y el solo se puso a buscar en la pequeña cajita que trajo algo.
Agarro un algodón e iodo para limpiar mis raspones.
— Quizás te duela — dice mientras a acerca el algodón a mi rodilla y cuando toca mi piel doy un salto porque me arde. — Perdón— empieza a soplarme la rodilla siento su aliento caliente chocar con mi piel generándome escalofríos en todo mi cuerpo.
¿Pero qué es lo que me pasa?
Me sigue limpiando