Una mentira bien sustentada.
Blanca.
Sin poder creer lo que veo me acerqué a la pantalla donde Theo me mostró lo que enviaron, mis fotografías están ahí, mi rostro se veía perfectamente, siempre siendo quién aparece con ese brazo en mi cintura y cuello.
La palabra "infidelidad" me asqueó. Pero estos lo recalcaron tan bien que no de seguro todo el que lo leyera lo iba a creer.
La nariz me ardió al solo ver cada una de ellas, cuando Theo lo apagó me hizo sentarme en su regazo con calma. Emanó tranquilidad, una tranquilidad