De la peor manera.
Theo.
El miedo me invadió completamente por primera vez, con los músculos tensos que no ayudaban en nada al subir al auto y exigir al conductor que pisara el acelerador.
Blanca se quejó una vez más y la sostuve para que supiera que no iba a dejarla sola.
Tenía arcadas a cada nada, pero no botaba nada al detenernos en dos ocasiones que ella solo apretó los dientes y mi camisa como si fueran su salvavidas.
Les indiqué que llevaran a mi hija a la casa y la cuidaran con su vida, en lo que yo me