― Que te vaya bien en tu trabajo Jack ― me dijo ella gesticulando con sus manos.
― Gracias, mi niña ― le dije besando su mano en señal de respeto que sentía hacia ella.
― ¿Me llamarás? ― me pregunta un tanto nerviosa.
― Si mi niña no hay día que no pueda escuchar tu voz ― le dije sonriendo haciendo que ella me diera un beso en la mejilla.
Yo le sonreía como un bobo, «mi bella guarda faro» pensaba, mientras la veía con ternura, la adoraba, la quería «¿En tan p