Mundo ficciónIniciar sesiónFrío y oscuridad envolvían en su aura a una enorme edificación perfectamente construida - con una envergadura de más de mil pies – que se extendía por un inhóspito y arenoso terreno. Te hablo de la muralla de Zamot.
Sus alrededores solo eran habitados por las enormes montañas amarillas que permanecían estoicas ante la muerte que las rodeaba. En aquel lugar no habitaba un alma humana; solo tras la muralla viv&ia







