"Ya lo sé, ya lo sé, pero no vine aquí nomás porque sí. Hay algo urgente de lo que necesito hablarte."
Ella cruza los brazos, con su rostro enfadado, "Bueno, desembucha."
"Es que vi tus correos anoche." Le confieso y su ceño fruncido se hace más profundo.
"¿Qué?"
"No fue a propósito, ¿ok? Te quedaste dormida en la mesa del comedor y justo pasaba por ahí."
"Eso no fue una invitación ni una excusa para que invadieras mi espacio." Me dice con enfado.
"Tienes razón. Lo siento, nunca debí revisar tu