Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 48
Desperté con la sensación extraña de no estar sola.
No fue el dolor lo primero que sentí, aunque estaba ahí, latente, como un eco profundo en los huesos. Fue el calor. Un peso firme y constante cerca de mí. El sonido de una respiración que no era la mía, lenta, vigilante, como si alguien estuviera conteniendo el mundo para que no se desmoronara.
Abrí







