Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 37
Nunca había sido fácil caminar junto a Roman, pero últimamente la tensión entre nosotros se sentía casi tangible, como un alambre tenso que podría romperse con el más mínimo roce. Esa noche, mientras nos encontrábamos en el salón privado de la mansión, la envidia y la ira surgieron sin pedir permiso, y por primera vez sentí que nuestras máscaras estaban a punto de







